Más de cuatro meses después de las legislativas en Irlanda, dos partidos centristas irlandeses y los Verdes votaron el viernes a favor de una coalición gubernamental tripartita, acordando así formar un gobierno sin los nacionalistas del Sinn Fein.

El avance histórico en febrero del Sinn Fein, ex vitrina política del IRA, grupo paramilitar opuesto a la presencia británica en Irlanda del Norte, sacudió el paisaje político del país, donde los dos partidos centristas comparten el poder desde hace un siglo.

Tras meses de negociaciones en plena pandemia del nuevo coronavirus, los miembros del Fianna Fail, del Fine Gael y del Partido ecologista dieron luz verde a un acuerdo de coalición en votaciones internas.

«Debemos participar y ayudar con nuestros socios de la coalición gubernamental a sacar a nuestro país de una crisis económica verdaderamente grave», declaró el viernes  por la noche el jefe de los Verdes, Eamon Ryan, ratificando el acuerdo al anunciar que los miembros de su partido votaron a favor en un 76 por ciento.

Más temprano, el Fine Gael, partido del primer ministro saliente, Leo Varadkar, adoptó el acuerdo con 80%, seguido luego por el partido Fianna Fail (74 por ciento).

«El Fine Gael iniciará un tercer mandato en el gobierno y esta nueva coalición está unida, fuerte y a la altura del desafío», había declarado el Primer ministro de 41 años, que asegura por ahora la función como interino.

Una votación será organizada el sábado en sesión parlamentaria extraordinaria para nombrar al nuevo Primer Ministro.

Se considera que Micheal Martin, de 59 años, dirigente del Fianna Fail, que obtuvo el primer grupo parlamentario con 38 de los 160 escaños, será el primer jefe del ejecutivo hasta diciembre de 2022.

Leo Varadkar, cuyo partido Fine Gael fue derrotado con 35 escaños tras una campaña centrada sobre el Brexit, debería reemplazarlo en el ejecutivo después de esa fecha.

Con un programa de izquierda, el Sinn Fein, favorable a una reunificación con Irlanda del Norte, encabezó las legislativas con 24.5% de votos, pero al no presentar suficientes candidatos sólo se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria con 37 escaños.

JM